La novela del Boeing 747 que el gobierno de Qatar le quiere regalar a la administración Trump para usarse como avión presidencial continua generando discusiones en la esfera pública estadounidense.
Según una investigación de CNN, se contradice la versión del presidente Donald Trump sobre la adquisición de un Boeing 747 de Qatar, que podría haber servido como avión presidencial. Según cuatro fuentes con conocimiento directo de las discusiones, fue el gobierno de Trump quien primero se acercó al país del Golfo para explorar la posibilidad de comprar el avión, desmintiendo así la narrativa del exmandatario, quien aseguró que se trató de un “regalo” de la familia real qatarí.
Tras asumir la presidencia en enero, Trump fue informado de que los nuevos aviones Air Force One no estarían listos hasta dentro de dos años. Ante esta demora, su administración, a través del Pentágono y de su enviado para Medio Oriente, Steve Witkoff, comenzó a buscar alternativas más inmediatas. Boeing, fabricante de los aviones, ofreció una lista de clientes que poseían aeronaves adecuadas, entre ellos Qatar.
Las conversaciones con Doha fueron iniciadas por el Pentágono con el aval de la Casa Blanca, y según las fuentes, en un principio se discutió un posible arrendamiento del avión. Trump, sin embargo, ha insistido públicamente en que se trataba de un gesto generoso y sin costo por parte del emirato.
El episodio ha generado controversia política en Washington, incluso entre aliados habituales del expresidente. Legisladores de ambos partidos han expresado preocupaciones éticas sobre el posible acuerdo, y algunos demócratas han amenazado con bloquear futuras ventas de armas a Qatar.
El avión, descrito como lujoso, fue visitado por Trump en febrero en el aeropuerto de Palm Beach, Florida. A pesar del interés mostrado, la Casa Blanca subrayó que, de concretarse la transferencia, se haría legalmente entre los departamentos de defensa de ambos países.
Al momento, ni la Casa Blanca, ni la embajada de Qatar, ni Boeing han ofrecido comentarios adicionales al respecto, mientras se sigue analizando el futuro de la aeronave que, según algunos expertos en seguridad, para cumplir con la normativa de seguridad tendría que ser desarmada para realizar inspecciones.